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Sinner abandonó temprano la final del Open de Cincinnati: ¿existen otros casos comparables en el pasado del tenis?

    Jannik Sinner interrumpió abruptamente su participación en la final del Abierto de Cincinnati el pasado 18 de agosto. El tenista italiano se retiró tras disputar únicamente cinco juegos ante Carlos Alcaraz. Una enfermedad obligó al número uno del mundo a abandonar la cancha después de 23 minutos de competencia.

    El marcador mostraba 0-5 a favor del español cuando Sinner tomó la decisión de retirarse. Los errores no forzados se acumularon durante los primeros games del encuentro. Alcaraz recibió automáticamente el título tras este desenlace inesperado.

    Causas y consecuencias del inesperado desenlace

    Sobre el papel, y en los pronósticos deportivos fiables de los expertos en apuestas, este era un partido entre rivales muy parejos, aunque con una ligera ventaja para Alcaraz. Y así se confirmó en la pista, pero con un giro inesperado: el italiano estaba infectado por un virus. Esa misma enfermedad también le obligó a renunciar al torneo de dobles mixtos del US Open.

    En el ranking ATP, sin embargo, no se produjeron grandes movimientos. Sinner sigue ocupando el primer puesto, aunque perdió algunos puntos. Alcaraz, por su parte, continúa en la segunda posición, pero logró ampliar la diferencia con respecto al tercero a más de tres mil puntos.

    No hubo escándalo debido a dicho final de partido. Jannik se disculpó con el público: se abrazó con Alcaraz, salió al centro de la pista y levantó las manos en señal de perdón antes de volver a su asiento, donde escondió la cabeza en la toalla. El número dos del mundo no dudó en mostrar su apoyo; se acercó enseguida, le pasó un brazo por encima y le dedicó unas palabras. Luego, incluso escribió en la cámara un mensaje pidiendo disculpas a su rival.

    Precedentes históricos en Semifinales y Finales

    El caso de Sinner no es un episodio aislado en el tenis profesional. A lo largo de los años se han producido situaciones en las que jugadores, incluso en instancias decisivas, se vieron obligados a abandonar por lesión o problemas físicos. Y no se trató de rondas menores, sino de semifinales y finales de torneos de máxima categoría. A continuación, algunos de los precedentes más recordados.

    Novak Djokovic — Abierto de Australia 2025, semifinal

    Novak Djokovic protagonizó uno de los capítulos más recientes. Durante el Abierto de Australia 2025, una lesión en la pierna izquierda lo obligó a retirarse de su semifinal frente a Alexander Zverev. El partido apenas había tomado ritmo cuando el serbio empezó a mostrar claros signos de incomodidad. Intentó seguir, pero su movilidad era mínima.

    El desenlace fue tan inesperado como polémico: el público en Melbourne respondió con abucheos cuando Djokovic se marchaba de la pista. La comparación con lo ocurrido con Sinner es inevitable. Mientras el italiano fue despedido con aplausos y comprensión, el serbio vivió un ambiente mucho más hostil.

    Lorenzo Musetti — Roland Garros 2025, semifinal

    Otro episodio llamativo llegó en Roland Garros 2025. Lorenzo Musetti estaba firmando un torneo espectacular, pero en semifinales ante Carlos Alcaraz su resistencia física se desplomó. Tras un inicio muy igualado (4-6, 7-6, 6-0, 2-0), el italiano decidió abandonar en pleno cuarto set.

    Justine Henin — Abierto de Australia 2006, final

    Los abandonos en finales de Grand Slam son muy poco comunes. Sin embargo, Justine Henin vivió uno de esos momentos históricos en el Abierto de Australia 2006. Se enfrentaba a Amélie Mauresmo en la final cuando, por fuertes dolores abdominales relacionados con el uso de antiinflamatorios en rondas previas, se vio obligada a dejar el partido.

    Amélie Mauresmo — Brisbane International 2009, semifinal

    La propia Mauresmo también vivió la otra cara de la moneda. En 2009, durante el Brisbane International, disputaba las semifinales cuando sufrió una lesión en el inicio del encuentro. Apenas pudo sostener el saque y terminó retirándose con un marcador de 0-4 en el primer set.

    Aunque no era un Grand Slam, el episodio tuvo cierta repercusión porque se trataba de un momento clave para ella en la parte final de su carrera. Mauresmo se marchó entre gestos de frustración, consciente de que sus opciones de mantenerse en la élite empezaban a acortarse.

    Este repaso muestra que lo de Sinner en Cincinnati forma parte de una tradición poco deseada en el tenis: ver cómo los partidos más esperados a veces se rompen por factores físicos. La historia recuerda que ni siquiera los más grandes se libran.